I / Instantes previos a la desembocadura: ¿qué nos queda por descubrir que no hayamos ya descubierto?, ¿qué nos queda por conseguir que no hayamos ya conseguido?, ¿qué nos queda por preguntar que ya no hayamos preguntado?, ¿qué nos queda por conocer que ya no hayamos conocido?, ¿qué nos queda? ¿Lo que tenemos? Y, ¿qué tenemos salvo la certeza de que ya no nos queda nada por conocer, nada por preguntar, nada por conseguir, nada por descubrir? El mar, nos queda: la certeza del mar que presto conoceremos y hacia el que llevamos navegando durante toda nuestra vida.
II / ¿Tan pobres son tus flores que ves sentido ambicionar las mías, que tan decrépitas se muestran?