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Entrevista en el periódico «Teldeactualidad» (24 de enero de 2022)

“A mi imagen y semejanza se han compuesto los textos de Soltadas Uno

Nuestro entrevistado, que nació en Telde, en 1973, es profesor de secundaria de Lengua Castellana y Literatura desde 2002. En la actualidad, compagina su docencia en el IES José Zerpa de Vecindario con la escritura y edición de texto. Acaba de publicar su último título, Soltadas [de literatura y…] Uno, que ha visto la luz en Mercurio Editorial. Sobre esta obra y sobre su trayectoria como editor y escritor (él prefiere utilizar la expresión “juntaletras”) hemos hablado.

1. ¿Qué es en realidad Soltadas Uno?

De un modo llano, Soltadas Uno es un conjunto de artículos de diferente temática (literatura, historia, docencia, política, ficción…) que se agrupan en un tomo siguiendo una directriz muy clara, al margen de los criterios que se hayan adoptado para su reproducción: cada pieza es una versión definitiva de sí misma; o sea, que no volverá a revisarse nunca más. Esto implica una concepción del resultado final especial, pues los veinticinco enunciados que contiene el volumen han de sobrevivirme tal y como aparecen porque delego en ellos una suerte de representación, ya que a mi imagen y semejanza se han compuesto.

2. Si tuviésemos que catalogar su último libro en una biblioteca, ¿dónde lo situaríamos?

Interesante pregunta. No lo sé. Hay un componente expositivo constante y un afán divulgativo innegable que, de manera inevitable, se mezcla con la voluntad argumentativa; todo ello entremezclado con esas señales de estilo que se han adosado ya a mi escritura: las frecuentes referencias a un tú, porque busco la esencia de lo dialógico; el uso habitual de juegos expresivos; las marcas que conectan el discurso con la oralidad, etc. Quizás el hueco de un libro como Soltadas Uno esté en la categoría de “ensayo”. Quizás…

3. Ha hablado de criterios y de “supervivencia”. Abordemos cada uno de estos puntos por separado. ¿Cuáles han sido los criterios seguidos para hacer la selección de los artículos que aparecen sabiendo que su producción es bastante extensa? Hay una enorme diversidad de temas, como ha apuntado, y abundan los dedicados a temas literarios.

Dado que Soltadas ha nacido como un proyecto editorial que debería reflejar mis pensamientos y mis incursiones escritoras, al ser estos muy variados, variados debían ser los textos. Por una cuestión de proporcionalidad, hay más de literatura, pues son más los artículos que he compuesto sobre este tema a lo largo de mi vida. El título del libro ya da una pista acerca de lo que señalo cuando indica, entre corchetes, “de literatura y…”. Dentro de esa “y” caben muchos otros asuntos que me interesan: educación, historia, política, sociología, autobiografía… Como la iniciativa, además, tiene vocación de continuidad en otras publicaciones, he procurado distribuir los escritos pensando en esos otros números que aparecerán próximamente. Por eso, el libro tiene unas pocas reseñas sobre títulos, unos pocos textos sobre literatura, un poco sobre educación, otro poco sobre política, etc. El próximo tendrá otro poco de cada cosa, y lo mismo con el siguiente. Y sobre su ubicación, solo hay tres pautas que me he trazado: empezar con una reseña grande, distribuir la cantidad de artículos de literatura y de “y” igual para todos los números y acabar con un texto de ficción muy significativo para mí. En este caso, se trata de un viaje que hago al confín del universo con el propósito de saber qué hay al final de todo. En el próximo título, este viaje lo haré al origen mismo de nuestra especie. Son textos tan “mágicos” que considero inmejorables para cerrar cada tomo.

4. ¿Y lo de la “supervivencia”? ¿Cómo hemos de entenderla en un producto como Soltadas?

En el prólogo del libro, titulado “Contexto”, hablo del ánimo que me ha conducido a revisar a fondo lo hecho y refundirlo con vistas a esa suerte de mausoleo que debería ser cada obra de la serie. He escrito y publicado mucho en lo que llevamos de siglo. La cantidad de títulos en los que he intervenido, como autor y como editor, es generosa y desbordante el número de artículos compuestos. La “supervivencia” se debe interpretar como el deseo personal de saber, tras lo recorrido, qué “hijos” de los que han aparecido reflejan de un modo más efectivo mi cosmovisión y mi poética, mi visión del mundo vivido y recreado que nos rodea. Cuando ya no esté, cada Soltadas debería ser la muestra más representativa de lo que he hecho como juntaletras.

5. La muerte es un tema recurrente en su producción tanto literaria como centrada en temas diversos, ¿por qué?

Siempre me ha fascinado el poder de la muerte para condicionar la vida. Su mera noción determina cuanto nos rodea porque fija el único criterio inamovible de la existencia. En términos novelísticos y respetando las tradicionales tres partes de un relato, nuestra vida empieza con la incertidumbre del planteamiento (donde el azar lo es todo) y concluye del mismo modo. Sabiendo que no es posible intervenir en el comienzo y que el desenlace es siempre similar, ¿qué desarrollo o nudo quieres para la narración de tu existencia? El grado de atención que prestemos al final y la importancia que le demos condicionará nuestra vida, o sea, la historia que contamos diariamente por el mero hecho de respirar e interactuar en el mundo. Atender a la muerte me permite tomar decisiones vitales que buscan ser coherentes con ese apuntado desarrollo de mi novela particular. Eso es lo que me maravilla de este sustantivo, y que a su alrededor orbiten voces tan influyentes por su solidez y trascendencia como “arte”, “cultura”, “religión”, “sociedad”, etc.

6. Por curiosidad: ¿hay algo que le gustaría hacer antes de morir y que aún no ha hecho?

Reconozco que nada especial. Carezco de ambiciones. Quizás un par de libros que tengo en mi ánimo conducir al mejor puerto posible y que, aunque esbozados, no termino de acometerlos. Quizás… No aspiro a nada que se salga de esa “aurea mediocritas” en la que me encuentro en la actualidad. Ese ser uno entre un montón me da paz. Mis únicos intereses ahora mismo están centrados en hacer bien mi trabajo docente y que mi labor editorial sea digna: que mis escrituras sean aceptables y que las ediciones que acometo gusten a los autores con los que colaboro. Nada más. Me gustaría seguir con esta vida de recogimiento que he asumido, seguir así hasta llegar a la desembocadura. Mis textos, al menos los que he hecho de unos años para acá, están impregnados de esta visión personal de la vida.

7. Dada la variedad de temas que aborda, ¿cuáles son actualmente sus fuentes de inspiración? Imagino que no solo deberíamos hablar de autores literarios, ¿verdad?

Es verdad. Soy muy organizado en mis devociones particulares. Siempre cito a mi tríada literaria como fuente de inspiración: Cervantes, García Márquez y Saramago. Aunque no sea un autor de ficción, los instrumentos narrativos que utilizan estos autores son los que he asumido para plantear mis escrituras. De todos, el aprender a mirar los textos y la realidad es el más importante; y lo mismo pasa con el material académico: leer a Francisco Rico o a su maestro, Martín de Riquer, me ha sido de utilidad para forjar mi manera de abordar contenidos ensayísticos. Luego hay muchos, muchos autores y autoras por el camino, y muchos, muchísimos, de Canarias. La lista de nombres propios es inmensa, pues de todos se aprende y todos sirven de estímulo para la escritura. En Soltadas Uno hay un extenso índice onomástico. ¿En qué medida no han servido de inspiración los nombres que aparecen y, sobre todo, sus obras, lo que han hecho, lo que han dejado para la posteridad, sea o no bueno o beneficioso para la sociedad? Y lo mismo con la música. Reconozco que Wagner me ayuda mucho a redondear mis piezas y, pensando en el cine, que tipos como Tarantino o Kubrick, por ejemplo, me han enseñado a buscar alternativas para colocar la cámara, o sea, la voz expositiva.

8. En el apartado de los textos no literarios, destacan aquellos que evidencian su compromiso con el conocimiento y la crítica del devenir de la actividad política. Hay un extenso artículo sobre la Transición, un apartado titulado «extra omnes» donde habla de lo que considera una verdad republicana y un discurso de Nochebuena del Rey alternativo, que ha titulado “Felípica I de 2020” y que ha tenido continuidad el año pasado con la “Felípica II de 2021”, que publicó en diciembre y que imagino que saldrá en Soltadas Dos. ¿Qué busca escribiendo sus “felípicas”? ¿Para usted es puro desahogo o hay un deseo oculto de una réplica? ¿Está dispuesto a seguir escribiendo cada año sucesivos discursos, incluyendo los de la actual Princesa Leonor cuando acceda al trono?

Me gusta muchísimo el género periodístico de opinión. Es un entorno creativo en el que me siento cómodo, sobre todo cuando me ciño a los temas de política y educación, que me resultan muy inspiradores. Las “felípicas”, como bien apunta, son un discurso alternativo del que realiza el rey Felipe VI en Nochebuena. Es, de algún modo, el texto que me gustaría oírle al jefe de Estado. Sin duda alguna, es una alocución imposible por las enormes ataduras de toda índole que tiene el monarca, pero es el que, si pudiera, le aconsejaría que dijese. Es un divertimento literario que no espera respuesta y que me tomo muy en serio porque, al margen de mi declarada condición de republicano, él es el jefe del Estado y merece un respeto por ser quien es. El que yo considere que la monarquía no es el sistema más adecuado para una nación, amparándome para ello en las virtudes del mérito y capacidad que una democracia debe exigir para todos sus empleados y representantes públicos, no impide la obligación moral de abordar la figura del actual rey con la necesaria deferencia, pues ejerce una función legítima de representación. Muchos han pensado que, por mi vocacional republicanismo, me ensañaría con él y no ha sido así. Ahí están las pruebas. Mis textos antimonárquicos no son irrespetuosos porque creo que no hace falta llegar al escarnio o la grosería para exponer las ideas. En las “felípicas”, por ejemplo, atiendo a los posibles dilemas que, sin duda, el rey debe tener en su condición de padre y de hijo. Es una perspectiva de la situación que me resulta muy interesante porque humaniza una figura que, por su naturaleza, tiende a ser simbólica. No sé cuántas felípicas más compondré. De momento, llevo dos. La última no se publicará en Soltadas Dos porque este libro ya está prácticamente acabado desde finales de noviembre; verá la luz, si es posible, en Soltadas Tres, a finales de 2022 o, lo más seguro, a principios de 2023.

9. Está claro que 2022 será un año para Soltadas. ¿Hay algún proyecto editorial más por el camino?

Le respondo como hace el borracho del chiste cuando oye por la radio del coche que hay un kamikaze en la autopista: “¿Uno? Uno no, ¡todos!”. Este año tengo una agenda tan generosa como interesante, sobre todo en lo que toca a la edición de títulos de otros autores, que es una de las labores más gratas que me ofrecen mis quehaceres editoriales porque me permite conocer a personas sumamente enriquecedoras; personas que, sin duda, inspiran y reconfortan intelectualmente. No puedo adelantar nombres, pero hay un poco de todo: de momento, una novela; dos extensos libros de relatos cortos; dos tomos de biblioteca de autor; dos títulos de ensayos… El panorama está entretenido. Regaré estos tesoros con mis dos Soltadas y mis reseñas y artículos de opinión que voy publicando en medios como este. Y alguna cosita tengo por ahí que no sé si el verano me será propicio para que vea la luz en la segunda mitad de año. Va en la línea de mi Quijote tuneado y de mi Lazarillo exprés, pero nada más puedo apuntar porque es un proyecto que llevo aplazando para más adelante en los últimos tres años y no termino de sentarme para darle el finiquito. Ya veremos.

10. Por último, ¿dónde se puede conseguir Soltadas Uno?

El libro está publicado en Mercurio Editorial. Eso significa que tiene una magnífica distribución. En cualquier librería se puede obtener: si no lo tiene, basta con pedirlo y enseguida está disponible. Como es esta la última pregunta, me gustaría aprovechar la oportunidad para pedir a los lectores que se acerquen a Soltadas que tengan a bien leer las páginas dedicadas a los agradecimientos explícitos y mirar por encima ese otro apartado de “gratitudes” que es el índice onomástico. Vuelvo sobre lo que señalé antes sobre la inspiración: en ocasiones, esta proviene de la gente que uno lee y, también, de la gente con la que uno trata. En los agradecimientos dejo constancia de la importancia que tienen para Soltadas Uno los que aparecen o se mencionan. Esta casa, la que acoge esta entrevista, como sabe, tiene un lugar. De ahí que ahora me toque hacer lo que debo hacer: darles las gracias a ustedes por lo que significan para mí y para este libro que nos reúne.


Entrevista en Teldeactualidad (24-01-2022)